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lunes, 12 de marzo de 2012

Hasta Luego A Un Enano Intelectual

Sobre el “Pensamiento” de Sandoval

Desde hace varias semanas quería escribir esto, pero dificultades de salud y de horarios me han estado limitando en mis publicaciones. Sin embargo, creo que es útil y apropiado decir algunas palabras acerca del pequeño alivio que hemos tenido los tapatíos en cuanto a la contaminación intelectual cotidiana se refiere.

    Sabrán, estimados lectores, que doy un vistazo general a publicaciones como el Semanario de vez en cuando, a manera de un ejercicio intelectual, para mantener mis habilidades de crítica constantemente entrenadas y mis argumentos actualizados. Esto es tremendamente difícil para mí, y requiero darle latigazos a mi cerebro tan sólo para teclear la dirección de la página en mi navegador de Internet. Sin embargo, el ejercicio intelectual lo vale, y encuentro que frecuentemente estoy más al tanto de la religión que inclusive los que se dicen religiosos. Generalmente se tratan temas de poco interés para mí, pero en el Semanario ocasionalmente salen algunas auténticas joyas del pensamiento mezquino, masoquista y retrógrado que es el de la religión católica. Así que imaginarán mi reacción al momento que el “Cavernal” Sandoval escribió un par de artículos irrisorios (aquí y aquí) acerca de un tema que sí me interesa y del cual—ante riesgo de sonar presumido—estoy bastante bien informado (ciertamente más que él).

    Sin embargo, quisiera no abordar necesariamente el contenido de estas muestras de basura intelectual, sino más bien la razón por la que son basura. Ya dediqué otra publicación, que podrán encontrar aquí, a desmenuzar las falacias en los “argumentos” de este supuesto “pensador”. Más bien, creo que es importante señalar por qué toda la teología es en sí una falacia y por lo tanto condenada al pensamiento equivocado y, por ende, a la falsedad.

    Primeramente, hay que señalar algo que nos indica el estilo de argumentación del cardenal. Le pido al lector enorme paciencia en lo que analizamos un fragmento de uno de sus artículos, reproducido aquí sin interrupciones ni edición. Como contexto agrego que el título de la publicación es “El ateísmo, por ignorancia o soberbia” (la ironía es deliciosa):

“Es una cuestión de vida o muerte para el hombre saber si existe Dios o no, porque en ello va su destino.

    Las Sagradas Escrituras nos dan pistas para investigar, y una de ellas es la Naturaleza. El Libro de la Sabiduría, en el Capítulo XIII, dice: ‘Las obras del Señor, las maravillas del Señor, proclaman su gloria, y por ellas el hombre puede llegar hasta su Creador’.

    San Pablo, en su Carta a los Romanos, en el Capítulo I, dice: ‘Son inexcusables los idólatras, porque, aunque no hayan tenido la Revelación, sí tuvieron ante sus ojos las obras de Dios, y por ellas puede llegar el hombre, razonando, hasta su Hacedor’.

    También San Pablo -que habla en Los Hechos de los Apóstoles de cómo estamos envueltos en Dios- manifiesta: ‘En Él vivimos, nos movemos y existimos’; es decir, que nuestra vida depende, como seres frágiles que somos, de una mano misteriosa que nos envuelve y nos sostiene.

    San Agustín dijo algo verdaderamente importante que nos conduce al camino interior y, tal vez, al camino más apropiado para buscar a Dios… ya sea en tu propio corazón, y qué es lo que tu corazón anhela y desea.

    El mismo San Agustín -quien anduvo muchos años en la búsqueda ansiosa de Dios, de la verdad y la belleza absolutas- afirmó: ‘Nos hiciste para Ti, y nuestro corazón andará inquieto hasta que descanse en Ti’.”

    El patrón es claro: citas de diversas fuentes para decir lo mismo que él quiere decir una tras otra. ¿Pero qué tiene de falaz esto? Bien, pues que con el uso de las citas no está creando ni un solo argumento. Esto es que no hay premisas, ni silogismos, ni aclaración de falacias aparentes, ni nada; tan solo llega a su conclusión desde el primer párrafo y luego cita a muchas personas “importantes” que dijeron lo mismo que él hace muchos años. Para ilustrar mejor el problema, consideremos un “argumento” que va así:

1. Yo soy Fulanito y digo que “X”.
2. Hace muchos años, el sabio Sutanito dijo “X” también.
3. Aún antes de eso Menganito, que es muy listo, dijo que “X” también.
4. Más años atrás de eso, Perenganito, que es mi ídolo, dijo “X” y hasta lo dijo dos veces y por escrito.
5. Por lo tanto, “X” es cierto y yo tengo razón.

    Nada tiene de malo citar autoridades en un argumento; el problema es cuando se hace para evitar un argumento o cuando no son realmente autoridades (más acerca de este punto más adelante). Consideremos, entonces, una estructura distinta, quizás así:

1. Menganito, que es un experto, dijo “A”.
2. Sutanito, que también sabe del tema, dijo “Si A, entonces B”.
3. Perenganito, que no es nada tonto, dijo “Si B, podemos descartar C y D para deducir E”.
4. … y así sucesivamente, hasta que llegamos a que:
5. Yo, Fulanito, concluyo entonces que “X”.

    ¡Mucho mejor! Notemos, también, que podemos quitar por completo todas las menciones de nombres y posiciones de autoridad, y aun así la conclusión “X” está sustentada por una cadena de pensamiento. Claro, ésta cadena todavía podría contener errores, pero por lo menos la elemental falacia de autoridad ha sido evitada.

*   *   *

Y ahora el punto más importante, que es el que más quiero subrayar en este artículo: ¿y quién dice que estos pensadores son autoridades?  Verán, cuando nos dicen que ocho de cada diez dentistas recomiendan la pasta de dientes Z, lo aceptamos sin consideración mayor.  Pero si nos dicen que ocho de cada diez dentistas recomiendan el jabón Y, entonces algo está mal.  ¿Qué tienen que decir los teólogos acerca de cómo funciona la realidad?  ¿Qué observaciones, hipótesis, experimentos y conclusiones han formulado para sustentar sus “conocimientos”? Y más importante, ¿cómo podemos verificar que lo que dicen sea no solo bonito, sino cierto?

    Ejemplifico: si un cardiólogo me dice que sabe y entiende más de cardiología de lo que yo siquiera imagino, y que por dicho conocimiento sofisticado es una autoridad en la materia ante mí, le creo.  No porque simplemente sea su palabra, sino porque el tipo abre personas por el pecho, saca el corazón, lo arregla, lo vuelve a acomodar en su lugar, los cose y quedan como nuevos.  Esa es una demostración de conocimiento y justificación de autoridad que hasta un aprendiz de plomero podría hacer en su materia.  ¿Qué pueden hacer los teólogos, así sean el mismísimo San Agustín, que se aproxime siquiera remotamente a esto?

    Verán, la teología es realmente un argumento circular desde la ignorancia, en el que se asume la conclusión en las premisas: primero se da por hecho que Dios existe y se sigue desde ahí.  Sin embargo, hacen una serie de saltos lógicos que lo dejan a uno atónito si está poniendo tan solo un poco de atención y cuenta siquiera con lógica intuitiva: primero, asumen que Dios existe (lo que ya de por sí demuestra que no han investigado mucho la cuestión); luego, que es el Dios de la Biblia; después, que la Biblia es una representación confiable del carácter y naturaleza de Dios; y entonces, suponen que la “interpretan” correctamente—lo cuál es sumamente dudoso dado el hecho que todas las distintas ramas del cristianismo afirman que ellos tienen la interpretación correcta, y que son todos los demás los que están mal.

    ¿Y cuánto tiempo del currículum se dedica en seminarios a lavar el cerebro de los estudiosos para ignorar estos problemitas?  Aparentemente, no mucho; poco preocupa a un creyente que otros crean algo distinto y, por lo tanto, que alguien definitivamente esté creyendo algo falso.  En vez de enfrentar el hecho de que su estudio es el estudio de fabricaciones e inventos circulares, prefieren dar virtud a su credulidad y pereza intelectual llamándola “fe”.

    Pues yo no tengo fe, y creo que quienes consideren estas cuestiones y la sigan teniendo están siendo fundamentalmente deshonestos y con ello contribuyen a gran parte de los males que nos aquejan como sociedad y civilización.  Debido a la “fe” de las personas, estamos desperdiciando valiosísimos recursos económicos y legales en debatir no-problemas como el aborto, la homosexualidad y derechos reproductivos elementales.  Mientras tanto, los problemas realmente difíciles como el control de población, el calentamiento global y el apropiado tamaño y rol del gobierno quedan en lista de espera.  ¡Y además se nos dice que debemos respetar esto!

*   *   *

    Bien, pues hemos sido librados, por lo menos temporalmente, de este tipo de “pensamiento” y sus consecuencias con la partida de Juan Sandoval hacia su retiro.  Sin embargo, escogí las palabras “hasta luego” y no adiós por la alta influencia que este nefasto personaje tiene todavía en nuestra vida pública—particularmente en círculos políticos—y no me sorprendería en lo más mínimo que volviéramos a oír de él.  Además, en su lugar todavía quedan muchos que estarán promoviendo el mismo no-pensamiento para avanzar su agenda.  Aún así, es un alivio que esta persona ya no esté en los reflectores y, me atrevo a decir, el mundo es un poquito mejor gracias a eso.



miércoles, 21 de diciembre de 2011

Sobre la Propaganda “Pro Vida”

Conducía por las calles de la bonita pero mocha ciudad de Guadalajara, en una de las colonias mejor acomodadas, cuando un joven se acercó a darme un volante.  El chavo tenía aspecto de preparatoriano, delgado, de piel clara, ojos claros y cabello castaño (información que más delante será importante).  El volante que me entregó parecía haberlo recortado él mismo con tijeras a partir de una fotocopia, y lo reproduzco a continuación, sin edición ni modificación alguna:

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Ciertamente, aunque he explorado algunas de las falacias, contradicciones, hipocresías y simples mentiras del movimiento pro vida, no he hecho un artículo específicamente de ello, enumerando y discutiendo todos los argumentos a favor y en contra del aborto; no pienso hacerlo aquí, pero sí creo que vale la pena discutir lo que vemos en este volante por lo menos.  Pueden encontrar otros artículos que he escrito acerca del tema aquí y acá.

Primero, para ser exactos y exigentes, vale la pena mencionar que los bebés, tales como el que se muestra en la imagen, sí están completamente protegidos por la ley, dado que su muerte intencional  (suponemos que es a lo que se refiere el volante) sería un delito.  Por qué poner la foto de un bebé y no la de un cigoto, embrión o feto es algo que solo puedo especular, pero probablemente sería porque los del movimiento pro vida no ven la diferencia.  Esto es un misterio para mí, ya que supongo que si pueden entender por qué una semilla no es un árbol, podrían entender por qué un bebé no es lo mismo que un feto, embrión o cigoto.  Quizá los esté sobreestimando, o quizá tienen acceso a información o entendimiento que yo no.

Segundo, vale la pena señalar la cruz en el centro de la propaganda, que delata por completo el razonamiento—o falta de—tras la misma.  Aquí planteo algo que todo mundo sabe pero no se atreve a decir: no existen argumentos racionales, ni mucho menos evidencia, para prohibir el aborto.  Tal cual.  Conozco personas inteligentes, morales y capaces que lo han intentado valientemente, pero fracasan como fracasaría el mismísimo Einstein si se propusiera argumentar que la tierra es plana.  Simplemente no se puede porque parten de premisas que no son ciertas.  De ahí que sea necesario darle “validez” a la posición pro-vida a través de la religión, todavía respetada en la sociedad mojigata y retrógrada que es la del Bajío mexicano.

Además, para este punto, vale la pena mencionar que tenemos separación entre la Iglesia y Estado en nuestro México (ver el artículo 130 de la Constitución), razón por la cual todo el argumento pro vida quedaría invalidado jurídicamente desde su concepción si abogados y jueces con pelotas siguieran la ley.

Tercero, la leyenda “A favor de la vida” es deshonesta: los espermatozoides y los óvulos están, técnicamente, tan vivos como el feto al que dan pie semanas después.  Cada eyaculación y cada menstruación son sinónimos de la muerte de seres vivos.  ¿Abogan por prohibir esto los mochos pro vida?  Por supuesto que no; cambian su discurso para decir “Bueno, realmente a lo que nos referimos es a la vida a partir de la concepción”.  Entonces podemos preguntar qué hay de la vida de la mujer: puede morir por hacerse un aborto clandestinamente, o pasar 20 años en la cárcel, o quedar sola y pobre en la calle con un bebé qué alimentar.  ¿Su vida no vale nada?  ¿Es ella dispensable?  Aunque los opositores al aborto legal hagan concesiones en estos puntos, a fin de cuentas se siguen identificando a sí mismos como “a favor de la vida”.  Además, la etiqueta tiene otra implicación adicional: que sus opositores no están a favor de la vida, lo cuál no puede ser más falso.

Por último, el punto con el que empecé: el joven de aspecto de niño bueno y acomodado que repartió la propaganda en primer lugar.  Como detalle, basta analizar la redacción del texto en el volante para detectar que no es precisamente un erudito de la lengua quien lo haya escrito.  Digo, yo no soy Octavio Paz, pero puedo acentuar palabras y redactar de manera más o menos competente.  Segundo, y a propósito de las “altas” clases socioeconómicas separadas de la realidad en nuestro país, este joven probablemente no tenga la menor idea de lo que es ser una mujer joven y pobre en México.  Obviamente, en su condición de varón se encuentra ya de por sí en desventaja.  Sus papás se encargarían, en caso necesario, de mandar a su hermana o prima embarazada “de vacaciones” a Houston por unos días a que le practiquen su aborto seguro allá; tal opción es imposible para la gran mayoría de las mexicanas hoy.

Como decía el recién fallecido Christopher Hitchens, héroe intelectual de nuestros tiempos, se conoce ya la cura para la pobreza. Se ha probado una y otra vez y es lo único que funciona: la liberación y empoderamiento de las mujeres.  Si podemos lograr que las mujeres quieran de sí mismas algo más que ser una incubadora de fieles para la iglesia, y si les damos los medios accesibles para que lo logren, podremos tener un país—y un mundo entero—mejor y más preparado para resolver los grandes problemas a los que nos enfrentamos como sociedad y especie.  Cabe mencionar que no hay religión—hasta ahora—que no se oponga a esta propuesta.



martes, 28 de junio de 2011

Ahora Resulta…

El secretario de gobernación del estado de Jalisco, Fernando Guzmán Pérez Peláez, se declaró a favor de las uniones entre personas del mismo sexo.  El funcionario se declaró dispuesto a apoyar legislación que legalizara las uniones de éste grupo social, siempre que no se le llame ‘matrimonio’.  Guzmán es identificado como parte del ala más conservadora del Partido Acción Nacional—que gobierna el estado desde 1994—y es el brazo derecho del actual gobernador, Emilio González Márquez.  El funcionario es, además, el principal aspirante a la candidatura del PAN para la gubernatura en el 2012.

Lo importante—e impactante—de la declaración radica en que el mismo Guzmán fue quien interpuso una controversia constitucional contra la legalización de los matrimonios gay en el Distrito Federal en 2009, argumentando que Jalisco no reconocería las uniones homosexuales por ser contrarias a su constitución y la Constitución Mexicana.  Guzmán y González Márquez argumentaron en aquel entonces que el propósito del matrimonio era la formación de una familia por un hombre y una mujer y que no serían reconocidas uniones que no cumplieran con ese estándar (sic).  La motivación de la controversia fue transparentemente religiosa y fue un secreto a voces que el retrógrada cardenal Juan Sandoval Íñiguez fue quién instruyó a Emilio a presentar algún recurso contra la legalización en el DF.  A pesar de citar razones supuestamente legales, la constitución no menciona que el matrimonio debe ser exclusivamente entre hombre y mujer, razón por la cuál la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) rechazó la controversia constitucional.  En el artículo 4º se lee que “El varón y la mujer son iguales ante la ley. Esta protegerá la organización y el desarrollo de la familia,” más no se menciona en ningún momento que el matrimonio esté limitado a parejas [fértiles] heterosexuales.

Pero, ¿por qué el secretario pasó de una posición reaccionaria a una vanguardista?  Obviamente, por incrementar sus posibilidades en la próxima elección para la gubernatura, donde seguramente se medirá contra el alcalde del municipio de Guadalajara, Aristóteles Sandoval, quien prácticamente se encuentra en campaña desde que tomó el cargo en 2009.  El consenso es que ningún candidato panista puede ganarle, dado que la población está harta y decepcionada de los gobiernos panistas de los últimos 18 años.  De estar en una posición más ventajosa en las encuestas, seguramente Guzmán se habría declarado en contra de las uniones gay todavía, o por lo menos hubiera evitado pronunciarse respecto al tema.  Dado el cambio de actitudes entre la población hacia la comunidad homosexual, especialmente entre los jóvenes, Guzmán seguramente intenta distanciarse de su antecesor, Emilio González, quien hiciera declaraciones infames contra la comunidad LGBT a lo largo de su sexenio y desde que era alcalde de Guadalajara en 2006.  Guzmán todavía ni siquiera inicia la campaña y ya está cínicamente dando patadas de ahogado; por más mediocre que resulte Aristóteles Sandoval como candidato, 18 años de gobiernos retrógradas no serán olvidados fácilmente por la comunidad gay en Jalisco, tan numerosa en proporción como en el mismo Distrito Federal.



domingo, 29 de mayo de 2011

Pláticas Prematrimoniales Jaliscienses: Intromisión Inútil del Estado

Considero arriesgado exponer anécdotas personales como punto de partida para argumentos, pero la asistencia a las llamadas “pláticas” que son obligatorias para el matrimonio civil fueron motivo de gran consternación para mí por lo que viví en ellas.  A continuación presento una reflexión acerca de mi experiencia en dicho trámite.

Matrimonio Legal vs. Religioso

Pocas cosas ocupan más tiempo en las noticias que cuestiones acerca del papel que debe jugar el Estado en la vida privada de las personas.  El equilibrio entre el bien común y la libertad individual se le encarga a “autoridades”, idealmente elegidas democráticamente.  Casi todos los problemas de las sociedades se pueden reducir a cuestiones acerca del papel que el gobierno debe jugar en la vida de sus ciudadanos: consumo de drogas, aborto, matrimonio, juegos de azar, prostitución, divorcios, ecología… a fin de cuentas se contrapone lo que quiere hacer el individuo contra lo que la sociedad, a través de los mecanismos del Estado, le permite, le prohíbe o le obliga a hacer.

Entre las decisiones que los individuos pueden tomar, está la de casarse.  Si bien la decisión es completamente personal, el Estado interviene para dar legitimidad a la unión, hecho que sirve en la vida práctica del ciudadano: se pueden tramitar créditos hipotecarios, contratar pólizas de seguro, heredar bienes y muchas otras cosas gracias a la legitimidad legal de esta unión.  Sin embargo, el Estado pone a la vez límites a las uniones que van desde la edad de los contrayentes hasta el género de los mismos (todavía).

Las pláticas prematrimoniales solían ser, en México, obligatorias solamente para los matrimonios religiosos.  Tres cuestiones han contribuido de manera mayoritaria a que se volvieran requerimiento en el matrimonio civil también en Jalisco, a partir del año 2000:

1. La política de población que adoptó el país a partir de los 70’s.  La planificación familiar se volvió prioridad en la política pública del país, y las pláticas prematrimoniales fueron una oportunidad de hacer llegar la política de estado a la población.  Vale la pena mencionar que la planificación familiar suele contraponerse a los valores usualmente promovidos por la iglesia.  Curiosamente, las pláticas prematrimoniales en Jalisco se alían con la Iglesia y se oponen a la tendencia global de control de población, así como la campaña de planificación familiar que el país emprendió en los 90, como veremos más adelante.

2. Cada vez menos personas se casan por la iglesia, inclusive entre creyentes que se llaman a sí mismos católicos.  La Iglesia Católica mexicana, además, ha perdido fieles todos los años desde los 60s en términos porcentuales.  A través de las pláticas prematrimoniales, la rama política de la Iglesia Católica (Partido Acción Nacional) consiguió un último intento de llegar a la población, en flagrante violación de la separación iglesia/estado pero con la complicidad de las autoridades.  Aún así, la realidad llevó a la Iglesia al punto siguiente:

3. Hacer del matrimonio civil un prerrequisito para el matrimonio religioso.  En un intento de legitimar el matrimonio religioso, se ligó al matrimonio legal haciéndolo a éste un prerrequisito.  En la vida diaria, el matrimonio religioso no tiene validez para trámites esenciales como créditos bancarios, pólizas de seguro, etcétera.  Esto llevó a que el matrimonio religioso perdiera prioridad entre la población.  Anclar el matrimonio de la iglesia al civil fue una estrategia para darle legitimidad y seguridad a la población creyente.

Los Temas Tratados y Omitidos en las Pláticas del DIF

En Jalisco, México, la institución encargada de dar las pláticas obligatorias a las parejas que deseen contraer matrimonio es el DIF (Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia).  Las pláticas, que toman toman lugar un fin de semana y duran unas 4 ó 5 horas, son un requisito obligatorio para contraer matrimonio legal en el estado.

Casi la mitad de la plática está dedicada al tema de la violencia intrafamiliar, usualmente perpetrada por los hombres contra sus esposas.  En esta porción de las pláticas, se le explica a las parejas en qué consisten los distintos tipos de violencia doméstica y se les urge a denunciar hechos de violencia doméstica.  La otra parte de la plática está dedicada a dar  un repaso general a los distintos regímenes conyugales bajo los que pueden contraer matrimonio las personas (bienes separados o mancomunados).  Eso es todo.

Faltan algunas cosas, ¿no?  Bien, pues resulta que, en la lógica de los gobiernos del PAN, las pláticas prematrimoniales tienen un único objetivo: disminuir la cantidad de divorcios en la población.  No forman parte de los objetivos las finanzas de pareja, ni los métodos anticonceptivos, ni las enfermedades de transmisión sexual, ni lo que implica tener hijos.  Alegan que introducir información a las parejas acerca de estos temas (el de las finanzas suele ser crucial en los divorcios) es una intromisión del gobierno en la vida privada de las personas… ¿y qué creen ellos que están haciendo?

Agregado a esto está la verdad incómoda: el divorcio es una solución a muchos problemas de pareja.  ¿Qué se supone que debe hacer una mujer golpeada, si no es dejar para siempre al golpeador (y denunciarlo)?  ¿Qué deben hacer las personas que, así como se enamoraron, dejan de amarse? ¿Y qué deben hacer las miles de personas que ya no aguantan estar atorados en un matrimonio heterosexual siendo ellos homosexuales?

Regresando a lo que me tocó vivir personalmente en las pláticas, me topé con unas joyas del pensamiento retrógrada jalisciense:

  • Por lo menos 10 veces, durante la exposición legal, se recalcó que en Jalisco el matrimonio es entre un hombre y una mujer.  Esto se hizo leyendo texto en diapositivas en donde aparecía lo anterior en letras rojas y en negrita.  ¿Acaso vieron que alguna de las 72 parejas que acudimos ese día era de dos hombres o dos mujeres?  Ya sabemos que en Jalisco están, supuestamente, “a favor de la familia”.  ¿Por qué lo tienen que recalcar a todo mundo?
  • La supuesta psicóloga que dio la mayor parte de la plática llegó a decir que era necesario enseñarle religión a los niños para que aprendieran del bien y el mal.  ¡En pleno siglo XXI!  Aparentemente los japoneses, finlandeses, suecos, suizos, noruegos, daneses, la mitad de los alemanes, de los holandeses e ingleses son todos una bola de depravados y perversos comedores de bebés… ¿No se da cuenta del grandísimo error, además del insulto, hacia las personas que son buenas y morales sin religión?
  • No se mencionaron, ni casualmente, los métodos anticonceptivos ni las enfermedades de transmisión sexual (en la [i]lógica católica-panista esto último es completamente innecesario, ya que todos llegan puros y castos al matrimonio).  La de por sí precaria situación financiera de las parejas se ve exponencialmente complicada cuando llega un bebé.  Si somos pocos, nos toca de a más…
  • No se mencionó, tampoco, una de las principales causas de divorcios, sobre todo entre gente joven: las finanzas.  ¿Cuánto se paga de renta por un apartamento en una zona media de la ciudad?  ¿Cuánto paga de luz, agua, teléfono y gas una típica pareja de clase media?  ¿Qué es un crédito hipotecario, y qué requisitos hay para obtener uno?  ¿En qué ayuda o perjudica una tarjeta de crédito?  ¿Qué es crédito?  Nada de esto siquiera se mencionó, a pesar de que es lo más ligado con lo que supuestamente interesa al DIF Jalisco: reducir divorcios.

Bien, pero, ¿siquiera ha dado resultado la estrategia del DIF?  Si los divorcios han disminuido desde que se implantó el programa de pláticas (que además tienen costo de $100 por persona), por lo menos habría algo medianamente bueno que mencionar.  Por la fuente que provenga, ya sea esta, esta, esta o esta (respaldadas por cifras del INEGI y los propios gobiernos estatales), el divorcio ha aumentado en todo México en los últimos años y Jalisco no es la excepción.  Desde que se implementó la medida de las pláticas prenupciales, la cantidad de divorcios en Jalisco a pasado de 5 por cada 100 mil habitantes a 11… ¡más del doble!  ¿No pensarán las autoridades que están haciendo algo mal?  Lejos de ello, se mantienen empedernidos en desperdiciar el tiempo y dinero de sus ciudadanos para, además, imponerles una visión moralina y retrógrada de la realidad que, lejos de contribuir a disminuir los divorcios (que no tienen nada de malo en sí, además) los hace el hazmerreir de los trámites necesarios para casarse.  Nuevamente, Jalisco va a todas partes menos hacia adelante.



domingo, 22 de mayo de 2011

En Pleno Siglo XXI: Iglesia vs. Derechos Humanos en Jalisco

La Vergüenza de Jalisco
Hace una semana, el sábado 14 de mayo de 2011, organizaciones civiles convocaron a una marcha que partió de distintos puntos de la ciudad de Guadalajara y se dirigió hacia la Plaza de la Liberación, en el centro.  A diferencia de otras marchas que se han tenido últimamente en Guadalajara y todo México, ésta tuvo como tema no el narcotráfico, sino el oponerse a una reforma constitucional en derechos humanos proveniente del Senado de la República.  Va de nuevo: en la segunda ciudad más importante de México, país líder en América Latina, en pleno siglo XXI, ciudadanos convocaron a una marcha para protestar en contra de los derechos humanos(!).  En concreto, se protesta contra el aborto, las uniones de homosexuales, la subrogación de vientres y el llamado divorcio exprés.  Adicionalmente, hoy se hizo un llamado desde los púlpitos católicos, en descarada violación a la separación de iglesia y estado, a movilizarse contra la legislación.  Dicen estar “a favor de la vida y la familia”.

¿Por qué es esto una violación de la separación de iglesia y estado?  Sencillo: para cada uno de los temas contra los que protestan—aborto, uniones homosexuales, subrogación de vientres y divorcio—no existe ni una pizca de evidencia en contra, ni tampoco un solo argumento que no sea religioso.  Toda la oposición se basa en lo que algunas personas creen acerca de estos temas—y además sus creencias son, simplemente, equivocadas.

El aborto legal ha sido elevado desde hace décadas a ser un derecho fundamental de las mujeres, de acuerdo a la Organización Mundial de La Salud.  Sin embargo, los manifestantes prefieren la muerte de mujeres jóvenes y pobres que hacer frente a la realidad: no todos los seres humanos (si se le puede llamar así a un blastocito, es decir, una colección de 150 células indiferenciadas) van a llegar a ser personas.  La realidad de las violaciones (2 diarias en Jalisco), las deformaciones inminentes en fetos y las vidas de las mujeres no está en debate, ¿o sí?  Nadie está “a favor” del aborto, pero definitivamente hace más daño ilegal que legal, como se ha comprobado en prácticamente todo el hemisferio norte (incluyendo todos los países desarrollados) desde hace más de 30 años.

En el caso de las uniones de homosexuales, los argumentos son los peores de todos.  Lo que contienden éstas personas es que, de algún modo, la unión de dos personas del mismo sexo deteriora a las familias heterosexuales.  La cantidad de errores y falacias en torno a la oposición a las uniones homosexuales es de risa: van desde discusiones triviales acerca del supuesto significado de la palabra matrimonio hasta la creencia de que los homosexuales son, por naturaleza, gente perversa violadora de niños.  Creen que, de permitirse las bodas homosexuales, súbitamente miles de hombres y mujeres van a abandonar a sus parejas para sumergirse en depravadas orgías homosexuales.  Como si un tipo se levantara y un día y se dijera a sí mismo: “Vaya, creo que hoy tengo ganas de ser discriminado y golpeado por medio mundo. Además, eso de los derechos humanos no es para mí.  Quiero ser maltratado y considerado la basura de la sociedad.  ¡Listo!  Me haré joto, así todo mundo me odiará.”  Resulta vergonzoso que gente en una ciudad del siglo XXI piense así.  Pero se pone peor: se oponen a la idea de que siquiera sea una opción el matrimonio para los homosexuales.  ¡Pero nada tienen que ver unos con los problemas de los otros!  Es como si un futbolista que se pone gordo lo solucionara prohibiendo a todo mundo jugar pin-pon.

La subrogación de vientres es, de hecho, una medida a favor de la familia.  Resulta que, en el mundo real, hay parejas que no pueden tener hijos.  Una mujer caritativa puede prestar o inclusive rentarles su vientre y someterse a una inseminación artificial para que puedan tener un hijo.  Así, parejas que nunca hubieran tenido hijos pueden tenerlos, y mujeres que quieran hacer algo por los demás pueden hacerlo y hasta recibir una buena remuneración por ello.

Finalmente, el divorcio exprés se refiere a que ya no se tendría que esperar un año para comenzar los trámites de divorcio.  Esta reforma ya entró en vigor en la Ciudad de México este año (así como el aborto, pero desde 2006) y el mundo no se ha terminado.  Lejos de ello, ahora las mujeres que antes tenían que aguantar golpizas de su marido abusivo durante un año, ya no tienen que sufrir innecesariamente.  Si la gente puede decidir casarse en meses, semanas o inclusive días a partir de que se conocen, ¿quién es el estado para prohibirles divorciarse?  En el mundo real, que no parecen conocer estas personas, los hombres y mujeres cometen errores y se casan con alguien con quien las cosas no van a funcionar.  ¿Qué punto tiene esperarse un año?

Las reformas anteriores son necesarias para que el estado de Jalisco pueda avanzar, que pueda emerger del oscurantismo machista que lo mantiene anclado a un pasado retrógrada.  Así como es el derecho de éstas personas a manifestarse, también es el derecho de los demás a señalarlos por lo que son: demagogos retrógradas machistas homofóbicos.  Podremos tolerar las creencias de los demás, pero eso no significa que las debamos respetar.  Si tenemos que arrastrarlos hacia el futuro, debemos hacerlo.  Y si debemos dejarlos atrás, también.